Por Gina Carrillo
La Santa Cecilia regresa triunfal a La Maraka con una noche que quedará en la memoria

Ciudad de México, 14 de agosto de 2025 — Después de dos años de ausencia, La Santa Cecilia volvió a dejar su huella en el escenario de Salón La Maraka la noche del 13 de agosto, en un concierto que fue más que música: fue un reencuentro de almas.
El telón emocional se abrió con Quiero verte feliz, y desde las primeras notas el público respondió como un solo corazón, recibiendo a la banda como a un viejo amigo que regresa cargado de historias. Siguieron Estrellita, Vámonos y su nuevo sencillo Corazón Bordado, inspirado en el arte y la paciencia de las manos artesanas mexicanas.
Momentos de profunda intimidad llegaron con Amar y vivir y El andariego, mientras joyas como Ódiame y Mar y cielo encendían la nostalgia colectiva. Entre los asistentes, destacó la presencia de El Trío Los Panchos, saludados desde el escenario con un guiño histórico.
La bohemia alcanzó su punto más alto con Leña de pirul, Cuatro copas y una conmovedora interpretación de Almohada, que La Marisoul transformó en un susurro compartido. La noche viró después hacia la fiesta con cumbias que convirtieron el recinto en pista de baile.
El cierre, pedido a gritos por el público, incluyó himnos como ICE – El hielo, Luz, Ella me enamoró, Los años, Como Dios manda y Un mundo raro como broche de oro.
Más que un concierto, fue una noche que no se mide en horas, sino en canciones, y que dejó a la Ciudad de México con un boleto simbólico listo para el próximo reencuentro.
