
El debut de una de las bandas más esperadas de la escena pop-punk nacional se vio fuertemente afectado por serios problemas técnicos en el audio, desatando la molestia de los asistentes en redes sociales.
La expectativa vs. la realidad en el escenario Corona Cero
El debut del Vans Warped Tour en México representaba uno de los momentos más importantes para Say Ocean. La agrupación tapatía, que en semanas previas expresó su emoción por compartir escenario con referentes del género, llegó al festival dispuesta a entregar un set cargado de energía pop-punk. Sin embargo, la experiencia para el público ubicado en la pista no estuvo a la altura del nivel del evento.
Desde los primeros acordes, los asistentes notaron que la producción técnica del escenario —patrocinado por Corona Cero— presentaba deficiencias severas en el sistema de sonido principal (PA) y en la mezcla de consola (FOH).
Los principales fallos reportados por los asistentes
Saturación y mezcla descompensada: Las guitarras y la batería sufrieron una saturación excesiva en las frecuencias medias y bajas. Esto provocó que el sonido global se percibiera sucio y “apelmazado”.
Voces opacadas: La voz principal de Piña quedó sepultada en varios momentos del show. Los coros y detalles melódicos, esenciales en el estilo de la banda, perdieron potencia y nitidez.
Flujos de volumen y acoples: En distintos puntos de la explanada se registraron caídas repentinas de volumen y acoples molestos, lo que impidió que el público disfrutara el concierto con la claridad requerida.
Problema generalizado en los escenarios secundarios
Las quejas expresadas en redes sociales tras la presentación coinciden en que el inconveniente no fue exclusivo de Say Ocean. Diversos asistentes señalaron que los escenarios alternos del festival sufrieron desajustes de audio recurrentes a lo largo de la jornada, afectando también a otros actos del cartel.
A pesar de los imprevistos técnicos, Say Ocean mantuvo la entrega en la tarima, y los seguidores respaldaron a la agrupación coreando los temas a todo pulmón. No obstante, el descontento hacia la logística de audio por parte de la producción del festival se mantiene como uno de los puntos más criticados del evento.