La banda, reunida por Sharon Osbourne, estuvo compuesta por:
Robbie Williams: En la voz principal, demostrando por qué es el rey del espectáculo británico.
Robert Trujillo: El bajista de Metallica (y ex-miembro de la banda de Ozzy) aportó toda la potencia necesaria.
Adam Wakeman: En los teclados, manteniendo el legado familiar.
Tommy Clufetos: En la batería, dándole el pulso demoledor al escenario.
Zakk Wylde: Invitado de lujo en la guitarra para completar un sonido histórico.
Interpretaron una versión épica de “No More Tears”, un momento que puso de pie a toda la arena y que ya es considerado uno de los cierres más potentes en la historia de los BRITs.
